Español (España)Català (Català)English (United States)
  Search
Suscríbete al blog

Suscríbete al blog Persona, Empresa y Sociedad y recibe las novedades en tu lector RSS o en tu correo electrónico

Suscríbete por RSS
Suscríbete por email

News
Minimize
New: Handbook of Business Ethics
 Chapter  6: Organizational Ethics
  More info...

Buscar
Minimize

Josep M. Lozano

josepm.lozano@esade.edu
Tel: +34 932 806 162
Ext. 2270

Fax: +34 932 048 105
Av.Pedralbes, 60-62
E-08034 Barcelona


Twitter - Josep M. Lozano

 

Persona, Empresa y Sociedad
El blog de Josep M. Lozano  
   
Author: Josep M. Lozano Created: 16/10/2008 11:45
Persona, Empresa y Sociedad - el blog de Josep Maria Lozano

Hasta aquí hemos llegado. Vuelvo en septiembre. Como me parece que nadie puede prever qué y cómo nos encontraremos pasado agosto, me permito dejar como recordatorio para la vuelta un par de textos, de Machado y Aristóteles, por si acaso. Feliz verano.

—Nuestro español bosteza.
¿Es hambre? ¿sueño? ¿Hastío?
Doctor, ¿tendrá el estómago vacío
—El vacío es más bien en la cabeza.

Antonio Machado (Proverbios y cantares)

El fin de la política es el mejor bien, y la política pone el mayor cuidado en hacer a los ciudadanos de una cierta cualidad, esto es, buenos y capaces de acciones nobles.

Aristóteles (Ética a Nicómaco)

Hemos mantenido en las últimas semanas reuniones con jóvenes profesionales socialmente comprometidos (organizados en torno al Espai Jaume Vicens Vives) y con intelectuales convocados por el conseller F. Mascarell y J. Rigol. Han sido reuniones reflexivas, organizadas con el fin de entender la crisis y sus consecuencias y de consensuar alguna posición sobre el tipo de respuestas más adecuadas que podemos dar los ciudadanos.

Hay una necesidad imperiosa de entender la realidad actual, y la sensación de que la falta de la voz catalana ante la crisis es más resultado del desconcierto y la oscuridad del momento que de la falta de ganas de hacer algo. Vemos fragmentos de la realidad, analizamos noticias de carácter económico y financiero pero con la sensación de que no llegamos a captar la complejidad de la situación.

Los jóvenes profesionales coincidían en que se acaba este mundo, nuestro mundo occidental, tal y como lo hemos conocido y que la combinatoria de austeridad y crecimiento pactada entre Merkel y Hollande no es más que un parche provisional a una deriva más honda que liga problemas locales y globales y desequilibrios entre el ambicioso bloque de las sociedades emergentes y el progresivo declive de las sociedades acomodadas occidentales. Llegamos al fin de un modelo, el nuestro, pero nos cuesta aceptarlo.

El diálogo de los intelectuales transcurrió más por caminos de vivencias e impresiones personales. "Esta es una crisis sin rostro humano, basada tan sólo en datos macroeconómicos y construida sobre la jerga de los expertos: restricción del crédito, incremento del déficit público, la prima de riesgo, etc." "Volvemos a desarrollar hábitos de la posguerra". "Este es un país solo para viejos". "Hemos extraviado el destino común que nos prometía la Unión Europea". "Tenemos un problema de élites y no hemos resuelto bien su relevo". "Los catalanes practicamos...

Read More »

He recibido un correo de un antiguo participante en un programa en el que, entre otras cosas, me dice: "A veces me descubro mirando al pasado a aquellas tardes de Instituto en las que soñaba qué haría de mayor. Siempre pensé que en algún momento haría cosas importantes, acciones con las que volcar el conocimiento que iba acumulando en ayudar a gente que lo necesitara. Cuando nos presentaste […] me acordé de aquellos tiempos y de todos los días que me levanto pensando, otro día a trabajar al mismo sitio, sin rumbo y sin pensar en los demás, sólo por un salario. El día a día te va absorbiendo, la energía se difumina, y el foco deja de iluminar. Hace falta un proyecto ilusionante que te permita ir cada día al trabajo con más ganas que el anterior" (por cierto: se trata de un profesional que está consiguiendo mejorar sustantivamente los resultados de su empresa).

Más de uno pensará: esto es lo que hay, nada nuevo bajo el sol, bienvenido al club. Esto es lo que hay, ciertamente; pero ni es lo único que hay, ni en ningún lugar está escrito que estemos condenados a que haya (solo) esto. Estas pocas líneas que he recogido merecerían sin duda una lectura matizada. Pero ahora quiero tomarlas como base para plantear una cuestión que me parece más relevante de lo que habitualmente estamos dispuestos a reconocer. Lo que podríamos denominar la esquizofrenia entre talento profesional y talento personal.

Todos, profesionales y empresas, tenemos una percepción intuitiva de lo que sea el talento profesional: disponer de una seria de capacidades, habilidades y conocimientos de todo tipo que puede ponerse al servicio de quien esté dispuesto a pagar por ello. En más de una ocasión he insistido en que éste es un concepto limitado, parcial y reduccionista de lo profesional, pero ahora podemos considerarlo como un punto de partida. El talento personal se refiere a las actitudes,...

Read More »

 



Desde hace un cierto tiempo se insiste, cada vez más, en que los alumnos, especialmente en la universidad, deben ser considerados clientes. ¿Tiene sentido esta insistencia? ¿Deberíamos redefinir a las instituciones educativas como empresas proveedoras de servicios educativos?

El énfasis en el enfoque cliente tiene su razón de ser. A veces la enseñanza ha estado tan centrada en el profesor que ha hecho olvidar algo tan fundamental como que lo que importa no es que alguien enseñe, sino que alguien aprenda. A veces se ha reducido al estudiante a ser un receptáculo de contenidos hasta el punto que se ha olvidado que aprender es algo que involucra a la persona en su totalidad, y no sólo algunos aspectos cognitivos. En definitiva, a veces se ha confundido el objeto de la educación con el sujeto de la educación, sin prestar atención a éste último. De la misma manera que se dice –y se critica- que hay médicos que tratan con enfermedades y no con enfermos, se podría decir que hay docentes que tratan con contenidos y no con personas. Si a esto le añadimos que no todas las personas tienen el mismo estilo de aprendizaje, parece obvio que la exigencia de atender a la realidad de quien aprende es irrefutable. Y cuando hablamos de adultos con experiencia profesional es imprescindible un enfoque que los haga verdaderamente corresponsables de su aprendizaje. Algo muy distinto, por cierto, a creer que es de recibo exigir (en nombre del enfoque clientelar) una relación casi servil por parte de los servicios de todo tipo que se requieren en el marco de un centro educativo… o a creer que el cliente tiene la última palabra (sobre el contenido curricular o sobre la propia identidad del centro, por ejemplo).

Nada que decir por nuestra parte a todo lo anterior… excepto expresar nuestras dudas sobre si la mejor manera de plantearlo es introducir el lenguaje clientelar en la educación. A lo mejor sería suficiente si nos tomáramos en serio la pregunta sobre qué significa educar y de qué hablamos cuando hablamos de una persona educada. Porque hablar de clientes en educación arrastra inevitablemente la pregunta sobre el tipo de satisfacción que se les debe proporcionar. Y a veces educar consiste en generar una cierta insatisfacción: porque no se propicia ni facilita el dar por obvio lo que hasta el momento se ha dado por obvio; porque no siempre es fácil ni cómodo replantearse los propios supuestos y asunciones; porque para transformar las maneras de pensar, actuar o sentir a veces hay que trabajar intensamente dimensiones que no tienen un impacto instrumental y útil inmediato; porque a veces para aprender hay que desaprender, y liberarse de patrones mentales o de comportamiento… o simplemente porque en algunos aspectos la satisfacción viene con la perspectiva que da el paso del tiempo. En definitiva: hay casos en los que la satisfacción del cliente no refleja otra cosa que el fracaso del proceso educativo. Si en el contexto educativo ser –supuestamente- un cliente tiene poco que ver con serlo en el contexto de unos grandes almacenes o de una agencia de viajes, entonces hay que reajustar todo el proceso, empezando por cómo se comercializan los programas y las expectativas que se generan, que a menudo son el primer acto (des)educativo en el que se involucran las instituciones.

...

Read More »

Son tiempos difíciles, sin duda. Pero no son tiempos para quedar bloqueados en la queja, la frustración y la depresión. Son tiempos difíciles, repito. Pero por eso mismo son tiempos para tener coraje y empuje, e impulsar iniciativas que ayuden a avanzar y a transformar la realidad que nos ha tocado vivir.

Por eso es importante que se haya producido una iniciativa como #arajovesempresaris. Una lectura superficial podría ser reduccionista: la generación de empresarios entre 30 y 45 años constata la falta de presencia de miembros de su generación en las asociaciones, instituciones y foros empresariales. Y piden poder estar presentes.

Sólo este hecho ya es bastante relevante. Parece descabellado perder la energía y las capacidades de una generación. Pero lo que considero más relevante no es la mera reivindicación generacional. Es más: soy escéptico ante este tipo de reivindicaciones. Lo que me parece relevante es la expresión de una voluntad de compromiso y una orientación a actuar desde el mundo empresarial más allá de la mera defensa de los intereses profesionales corporativos. La referencia, en buena parte, es la constatación de la transformación social que necesitamos y la contribución que se puede hacer desde la empresa ella. No basta, desde mi punto de vista, con la renovación (ni con la renovación por la renovación) a pesar de ser esto algo importante. Lo que realmente vale la pena es la voluntad de compromiso cívico más allá de los intereses profesionales corporativos, orientado a hacer aportaciones sustantivas al país, a partir de la propia realidad, en este caso empresarial. Porque hay dos cosas que no hay que confundir: una cosa es que esté bloqueada la renovación, y otra es que los jóvenes sean renovación por el hecho de ser jóvenes. La cronología...

Read More »

¿Necesitamos individuos y organizaciones emprendedores o países emprendedores? El interés por la emprendeduría en la teoría económica o en la psicología fue tardío pero al final decisivo porque hoy sabemos que los emprendedores son los que tienen una visión innovadora capaz de transformar la economía. Crear algo propio, realizar nuestras ideas y proyectos, desarrollar una oportunidad a veces a pesar de la escasez de recursos, forma parte del pequeño milagro impulsado por los emprendedores. Por este motivo, expertos como H. Stevenson, profesor en Harvard, han estudiado el liderazgo emprendedor caracterizándolo como un estilo directivo particular, y han intentado trasladarlo a la formación de personas y empresas. Las escuelas de negocios de más prestigio del mundo incorporan hoy programas y cursos para fomentar el espíritu emprendedor. Y la mayor parte de gobiernos desarrollan políticas que favorezcan la innovación y la creación de empresas. Sin embargo, hay países que no han conseguido hacer crecer el emprendimiento. Los parques empresariales de Dubai, por ejemplo, tienen un puerto libre de impuestos, una legislación que favorece la plena liberalización del comercio y una elevadísima capacidad de atracción de empresas de todo el mundo. Esto hace de este país un importante centro de negocios mundial pero no un país emprendedor. Los centros de I + D de las empresas que hacen negocios en Dubai, permanecen en sus países de origen. Dubai ofrece un lugar más barato para hacer transacciones, pero no tiene clústeres innovadores. Los residentes extranjeros van a ganar dinero, están allá transitoriamente y luego retornan a su país de origen y allí siguen innovando. Peor aún es la situación del resto de países árabes donde la iniciativa empresarial y la innovación son prácticamente inexistentes. La traducción de libros es mínima, el número de patentes registradas prácticamente nulo,...

Read More »

Por una vez, y sin que sirva de precedente, hago publicidad.

Ha nacido Lidercat, el blog de la Cátedra de Liderazgos de Esade. Su razón de ser la expresa claramente Àngel Castiñeira en la presentación: "Aquí encontrareis todo tipo de reflexiones y materiales sobre los estudios, las lecturas y los debates del equipo de la Cátedra en relación con la función, el ejercicio y la formación del liderazgo. Espero que nos acompañéis en esta nueva aventura y que los contenidos del blog os sean de utilidad".

Desde nuestro punto de vista, lo que justifica la existencia de la Cátedra es la conciencia de que en las sociedades contemporáneas la cohesión social y el logro del bienestar y el progreso se relacionan con la solidez de las instituciones y la articulación armónica de las relaciones entre los diversos actores que protagonizan la acción colectiva: las empresas, los gobiernos, las organizaciones y los movimientos sociales. Ahora bien, a todo lo anterior hay que añadir también que el buen funcionamiento de estos actores e instituciones depende, en gran medida, de la calidad de los directivos, de la visión personal y de la capacidad de generar proyectos que entusiasmen y la capacidad de llevarlos a cabo. Por ello consideramos fundamental analizar las características del liderazgo en la sociedad actual y las condiciones que se deben promover para que surjan directivos con capacidad de visión y de movilización.

En este sentido, consideramos imprescindible observar las características específicas de tres tipos de liderazgos: el liderazgo empresarial, el liderazgo público (político e institucional) y el liderazgo social, con sus similitudes y diferencias en competencias, valores, etc. Hay que analizar y potenciar los caminos de relación y articulación entre estos tres tipos de liderazgos. Hay que valorar las instituciones y las reglas del juego como marcos de interacción entre los diversos tipos de liderazgos, y subrayar el papel de la calidad de esta interacción en la fortalecimiento de las instituciones. También hay que darse cuenta de la manera como los líderes comparten la reflexión sobre el tipo de sociedad que queremos construir y los valores con los que están comprometidos.

...

Read More »

A propósito de un estudio que estoy llevando a cabo, he leído un interesante informe –encargado por una institución USA de referencia en la formación de directivos, no por intelectuales marginales- que plantea cuales son los principales retos que deben afrontar las escuelas de negocios. Aborda diversos apartados (curriculum, alumnado, profesorado, investigación, docencia, relaciones…) y en todos ellos sigue la misma pauta: qué ha ocurrido en los últimos 25 años, cual es el estado de la cuestión (resultado de un amplio conjunto de encuestas, entrevistas y visitas), qué cambios se han producido en la sociedad, y qué es lo que las escuelas de negocios deberían tomar en consideración como resultado de todo ello.

El informe es extenso y muy completo y, por tanto, de imposible resumen. Por consiguiente, me voy a limitar a recoger algunos aspectos que señala en relación con algunos temas que a mi me parecen especialmente relevantes y me interesan más directamente. Pero que considero que tienen valor en si mismos, y porque además el informe indica que son claves para definir el futuro de las escuelas de negocios.

La educación que ofrecen las escuelas de negocios tiene el riesgo de ser excesivamente técnica, cuantitativa y analítica. Con lo que la aproximación que fomentan a la empresa puede ser demasiado unidimensional y enfocada solamente a dar prioridad a estos aspectos. La consideración de las dimensiones personales y relacionales de la gestión está minimizada o es poco relevante.

Aunque en las escuelas se habla de cambio y de adaptación a las nuevas realidades, el ambiente que se respira en muchas de ellas y entre sus responsables es de una cierta autosatisfacción y poca percepción de que sean necesarios cambios sustantivos y sistémicos.

Cuando se plantean cuestiones empresariales en la formación no se suelen integrar las dimensiones éticas de las...

Read More »

Podríamos comparar la situación actual de España y Argentina con una anécdota apócrifa de la Primera Guerra Mundial. Un puesto militar alemán escribe un telegrama a sus aliados austríacos: "Aquí la situación es seria, pero no catastrófica". La respuesta austríaca dice: "Aquí la situación es catastrófica, pero no seria". Habituados a vivir en medio de la catástrofe, los argentinos se han acostumbrado a no tomarse la vida demasiado en serio. Hagamos un breve repaso del país.

Argentina ha padecido procesos continuados de involución e inestabilidad política con un protagonismo acentuado de caudillos militares o políticos, oscilando entre ideologías progolpistas o revolucionarias. De 1900 al 1983 Argentina ha tenido 24 gobiernos ilegales y 14 golpes de Estado exitosos, lo que equivale a 22 años de gobiernos militares y a 12 años de gobiernos de legalidad dudosa. A pesar del nuevo proceso democrático de las últimas décadas, la cultura de los liderazgos caudillistas o de presidencialismos autoritarios con vocación hegemónica se ha mantenido (Yrigoyen 8 años, Perón 11 años, Alfonsín 5 años, Menem 10 años, y Néstor y Cristina Kirchner 8 años), debilitando el sistema de partidos, mermando la calidad de la administración pública y de los cuadros de gobierno, dañando el buen funcionamiento constitucional de las instituciones republicanas y federales y favoreciendo una cultura ciudadana demandante de proteccionismo extremo. A ello se añade el estancamiento de su integración regional al Mercosur, el mantenimiento de conflictos permanentes con otros países y un nivel de corrupción que la sitúa, según Transparencia Internacional, en el número 100 de un total de 182 países.

El actual gobierno promueve una economía subsidiada, semicerrada, orientada a la sustitución de importaciones (con claro sesgo antiagropecuario) y antiexportadora, caracterizada por una alta inflación...

Read More »

Estamos inmersos en todo el mundo en un gran debate sobre la razón de ser de las Business Schools (BS) y su contribución a las empresas y a la sociedad. Pero en este debate, de hecho, se dan dos debates superpuestos. En primer lugar, el debate sobre las BS como tales, si realmente están al servicio de la mejora de las organizaciones, o si más bien están al servicio de una lógica académica y corporativa cerrada en sí misma. En segundo lugar, hasta qué punto son co-responsables de la falta de responsabilidad social (RSE) que se ha exhibido en los últimos años en determinadas prácticas empresariales. Desde mi punto de vista, el principal error ante estos dos debates es creer que son sólo debates sobre curriculums (que también lo son, sin duda). Pero no son sólo debates sobre curriculums para que, en último término, lo que está en juego es un reto de identidad, de las BS en general y de cada una de ellas en particular. Ahora que los rankings han puesto las BS en fila india, conviene empezar a plantearse si a todo lo que puede aspirar una BS es a hacer lo mismo que hacen todas pero cada una intentando hacerlo mejor que las demás. En las BS cada vez parece más clara y es mayor la tensión entre tener como referencia la misión o tener como referencia los rankings... pero, si hablamos de business education, de un ranking nunca puede salir un proyecto educativo.

Ahora bien, si se trata de un reto de identidad, ¿como se puede plantear este reto? Toda identidad tiene dos dimensiones, hacia dentro y hacia fuera del sujeto: cómo me afirmo y cómo me proyecto, qué lugar ocupo y como me reconocen. Las dos dimensiones son necesarias, pero también es necesario un punto de equilibrio, y no someter una dimensión a otra. La preocupación por la identidad siempre ha sido relevante en ciertas BS. Pero ha menudeado una deriva a reducir la identidad a dimensiones internas, a través de declaraciones,...

Read More »

  | Copyright 2008 by Josep M. Lozano Web design by Magik@ment